miércoles, 7 de noviembre de 2012

Una vez en un mar

Había una vez una ballena que se enamoró de un submarino. Un amor imposible, muchos dirían con comprensible sensatez... Pero razón tenía Pablo Picasso cuando dijo que 'todo lo que puede ser imaginado, es real', y esta ballena, que era una gran admiradora del pintor, decidió que sí, era posible.

Y fue. Un ser de Dios y una maquina del hombre encontraron que su naturaleza era navegar, y que si dos podían nadar en un mismo mar, entonces el amor era sólo cuestión de coordinar velocidades.

Fin





Ilustración por Alberto Cerriteño



sábado, 3 de noviembre de 2012

Con la llegada de ciertas temporadas, sucede que nos desintegramos en pequeñas versiones de nosotras mismas. Y caemos... Nos precipitamos al vacío entendiendo que ya no nos pertenecemos más. Llegamos al suelo sólo para seguirnos quebrando; en el barro, nuestros pedazos se vuelven más pedazos que se siguen partiendo hasta que no hay menor ni igual, hasta que es imposible juntar nuestras partes, hasta que somos irreconocibles a nosotras mismas. Nos abandonamos a lo que un día fuimos por la ambición de ser nuevas. Y ese deseo, tan humano, tan impropio, se cuela entre la tierra. Y nos damos totalmente, porque sabemos que este efímero momento, que empezó con una caída, se repite para siempre, somos eternas.

Sinceramente,

Una gota de lluvia.



viernes, 2 de noviembre de 2012

Flores

Lo que Henrieta no sabía es que las flores en el pelo ya habían pasado de moda, por eso las vestía con orgullo cual jardín de burgués americano.  Pero no había tal. No había jardines, ni flores, ni había nada.

Y aún así, para una joven invidente el mundo es incorrupto, hermoso, hecho a la medida de su imaginación. Y en la cabeza de Henrieta, las flores eran escenciales.

                                                   Ilustración 'Me como a mi' por Vero Gatti

viernes, 19 de octubre de 2012

Aunque sea de mentiras

"... Una flor de plástico no es flor". Dijo con desdén. "Ya sabes que no quiero nada de ti, mucho menos si es algo tan artificial y barato, que porquería". Y con el dramatismo propio de una dama de su clase, cerró el garaje de un portazo.

Él se quedó ahí, parado frente al portón, humillado, desangelado... "Cómo puede ser tan cruel" se lamentó con la garganta seca.

La flor en su mano de repente se sintió marchita. Qué culpa tenía ella de ser una margarita de mentiras, ahora nadie en el mundo la iba a querer, toda gastada y estrujada.

...Y mientras los vivos atendían a esta escena cliché de barrio residencial, sucedió algo incoherente: 
apareció una gota de agua entre pétalos blancos. Lloró una flor sintética.

martes, 16 de octubre de 2012

lunes, 15 de octubre de 2012

Oh?

Todo el mundo pensó que estaba muerta. Acostada sobre la cama, con la barriga apuntando al cielo, las piernas estiradas y abiertas, un brazo a cada lado de la cabeza... Era una perfeca equis sobre la colcha azul. Una consonante muda con los ojos cerrados y los labios partidos en una mini u. El pelo libre aquí y allá. Sobre la frente. Formando cadencias en los hombros, perdido alrededor de las orejas.

Y mientras que el mundo, ensombrecido en ignorancia y perdido de imaginación, le juntaba flores para enterrarla en el patio de atrás, ella ya se había ido...

Andaba feliz, flotando boca arriba en su lago preferido. Lejos de todos y más viva que nunca.





Ilustración 
por Vero Gatti

miércoles, 10 de octubre de 2012

Por ejemplo

Los tiempos violentos siempre son reconocibles por un cierto halo de belleza...

...Como la muerte de un árbol, por ejemplo.
¿habrá algo más lindo que el otoño?.

Ilustración de Alberto Cerriteño