jueves, 20 de agosto de 2015

El Quintana

Todos los caminos llevan a Chapinero y en ese barrio vive 'el Quintana', pero nadie encuentra su casa.

Claro que 'nadie' es solamente una generalidad para no pensar en 'Juana'. La loca que ha caminado por todo el sector regalando arroz a los vecinos.

Los caminos de Juana siempre llegan a Chapinero y el Quintana la espera, aunque todavía no sabe cómo se llama, ni le importa; algún día, en alguna esquina, cuando salga a comprar el pan, va a volver a su casa con arroz... Y con ella.

domingo, 26 de abril de 2015

Lejos

Pensaba en el mar gigante, pero solo me daba en la cara con cada ola de viento. Estaba caminando sobre un pasto viejo, amarillo... Y el agua, lejos.

miércoles, 25 de marzo de 2015

La sugerencia

En ocho días estarás comiendo perras de Envigado.

O sea, 'perras de Envigado', como perros calientes pero en vez de 'perros', 'perras'. Y en vez de salchicha, tocineta.

Suena feo pero son deliciosas. Pura pornografía gastronómica del Valle de Aburrá.

martes, 20 de enero de 2015

La muerte de Fernando

Se murió un domingo. El último día de una semana, cuando todos los ciudadanos descansaban, acabó una parte de la historia de ella.

Y pensó: "que bueno que decidió matarse".

Con él se fue la enfermedad, se acabaron los sinsentidos diarios, se limpió el ambiente, el mundo volvió a cambiar.

Y giró. Fue como vomitar una vida entera. Los otros habitantes de la ciudad no se dieron cuenta, pero el planeta se movió para bailar con ella. Y ya sin el peso de Fernando, empezó a flotar por las calles llenas de mugre y pasto.

Fue feliz. Se infló como una bomba roja, voló por el cielo y explotó de alegría sobre los campos.

Y entonces su historia, que se volvió la nuestra, siguió hasta el infinito.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Triangulitos

Al final, cuando se acabó el mundo, Dios, que todavía creía en la creación, se quedó en la mesa, frustrado, haciendo triangulitos de papel.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

La familia amazónica

En una casa amarilla, con la pintura desteñida, a la orilla del río, vena de una selva, se juntan tres paises. 

Es la chozita de madera de don Daniel, que pisa las fronteras invisibles de unas naciones gloriosas por su geografía y sus habitantes; adentro, sus hijas, las tres latinas, son las morenas más bonitas de Leticia. Una es brasileña, otra peruana y la menor nació colombiana. Aquí no hay mercosur, ni tratados amerindios, pero a las trillizas amazónicas no les falta nada y nunca estan en guerra por la tierra que es de todas. Ellas saben, como pocos, que el río llueve igual en todas partes.

sábado, 26 de julio de 2014

La prevenida

Dormía con un ojo abierto como los delfines; porque mujer prevenida vale por dos.

Al final se murió virgen y cansada.